SEVILLA INVOCA LA AYUDA DE ALFONSO XI PARA SALVAR GIBRALTAR DE LOS BENIMERINES (1333).

02.10.2017 16:01

                “Señor,

                “Las noticias de la frontera son las siguientes. Sabed que los que se encuentran en la frontera envían mensajeros al rey, solicitando su gracia a fin de pedir su intervención en la frontera para que ésta no se pierda, que los moros han puesto un gran interés en ella, pues ya Gibraltar se encuentra cercada y nadie puede adivinar cuál es el estado actual de la situación y cómo de grande es el poder de los moros, pues nunca ningún hombre pudo entrar o salir de Gibraltar; y aunque la gente de Sevilla envió muchas veces barcas hacia ese lugar para saber cómo estaba la situación, nadie pudo jamás llegar.

                “Pero corre el rumor que se les ha dado un plazo y que tal plazo se cumple el 19 de este mes de marzo. Otros comentan que el rey extranjero mandó a su hijo, que se encuentra ahora cercando Gibraltar con su gente, que en toda la frontera no se cortasen árboles ni viñas, pues consideraba que en poco tiempo será suya. E incluso comentan que este príncipe extranjero ha prometido a los grandes señores de su tierra que venían con él ciertas villas de la frontera, y concretamente que ha repartido sus privilegios, ofreciendo a unos Carmona, a otros Écija, y a otros muchas otras villas; y tanto por esto como porque el rey ya ha dicho públicamente que no desea aun este año entrar en la frontera, existe la desconfianza que tampoco vos tenéis intención de ir hacia allá; por tales motivos corre tal desaliento por todos ellos que ya dan todo por perdido, comentando que nunca se ha oído que ningún rey de Castilla, sabiendo que tienen bajo cerco algún territorio suyo no fuese en su ayuda.

                “Además las gentes de Sevilla preparaban la flota para ir a proteger a Gibraltar, pero aún no lo han hecho; y si esto se debe al gran desaliento o a otras razones, sabed, sin embargo, que consideran muy urgente ir a dar esta protección. Sabed además que los de la frontera habían decidido enviar a gente por tierra para intentar proteger Gibraltar, y desde que lo supo el rey de Granada juntó a su gente y se preparó en el camino; y desde que los de la frontera tuvieron conocimiento de esto no se atrevieron ir hacia allá y volvieron todos a sus villas.

                “Así, pues, podéis daros cuenta de cómo está la situación. Y por Dios, señor, aunque todos sabemos que vuestra hacienda es la que os pertenece en virtud de ser rey, no os queráis mantener al margen de esto, sino acordaros de cómo el santo y bienaventurado rey Fernando, vuestro abuelo, ganó esta tierra y de cómo sus restos mortales reposan en Sevilla; y pues Dios lo honró tanto durante su vida y tanta ayuda os hace en esa tierra, por el linaje y por todo lo que de él habéis recibido impedid que sea deshonrado después de su muerte; pues si la ayuda de Dios y la de vos como rey y como persona no llega a esta tierra, no penséis ya en Gibraltar, sino en que todo lo demás también se perderá.”

                Texto ofrecido por Fernando Díaz-Plaja en Historia de España en sus documentos. Siglo XIV, Cátedra, Madrid, 1992,  p. 127.

                Selección de Víctor Manuel Galán Tendero.

                

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