LA PROMOCIÓN DE UNOS NOBLES ARAGONESES. Por Víctor Manuel Galán Tendero.

06.12.2023 11:57

               

    Muchos nobles europeos se vieron en dificultades económicas durante la Baja Edad Media. Con unas rentas cada vez más escasas y un tren de vida más caro, buscaron salidas. Algunos decidieron convertirse en capitanes errantes, en auténticos bandoleros, capaces de imponer por el terror sus condiciones a las gentes de un territorio. Sus servicios podían ofrecerse a un monarca necesitado de su fuerza. Tal fue el origen del ejército permanente de monarquías como la francesa.

    La aragonesa también asoldó a nobles para sus empresas. Don Pedro Sánchez de Calatayud, mayordomo de Martín I, pasó de Cataluña con fuerzas de infantería y caballería a una rebelada Sicilia a inicios del siglo XV. Obtuvo por ello la merced de mil onzas de oro de renta: trescientas cincuenta en tierras de Gayano y San Felipe, y el resto en los cargaderos de suministros del reino siciliano. Una nueva insurrección le hizo perder las rentas de aquellos cargadores, circunstancia que más tarde intentó compensar el rey.

    El linaje de los Sánchez de Calatayud volvió a conseguir nombradía en el siglo XVI. Don Simón Sánchez de Calatayud sirvió en la fortificación de Peñíscola por orden del virrey de Valencia Vespasiano Gonzaga. Más tarde, ejerció como gobernador de Orihuela.

    Su hijo, don Pedro Sánchez de Calatayud, también alcanzó el éxito. Durante once años fue lugarteniente de gobernador de la ciudad de Valencia. Tuvo a su cargo el virreinato de Cerdeña. En 1599 recibió el condado del Real en tierras valencianas. Pidió una encomienda de la orden de Santiago en 1607.

    Fuentes.

    ARCHIVO DE LA CORONA DE ARAGÓN.

    Consejo de Aragón, Legajos 1048, nº. 002.