GRASS Y GALEANO, DOS GRANDES QUE SE HAN DADO CITA.

13.04.2015 16:21

 

                Hoy han abandonado el mundo terrestre dos grandes intelectuales, Günter Grass y Eduardo Galeano, pero no el de los vivos. Mientras haya lectores y ganas de saber ambos vivirán. El azar ha querido que estos dos campeones del siglo XX se dieran cita el mismo día, a poco de celebrarse la fiesta del libro.

                En el mundo de hoy nos gusta que nos cuenten historias, a veces verdaderos cuentos infantiles. Varias novelas, supuestamente históricas, no dejan de ser un mero entretenimiento, sin profundidad ni compromiso. Los especialistas a veces se encierran en torres de marfil demasiado aisladas, que lejos de otear el horizonte se confunden con otras en un bosque sin principio ni final. La historia no es sólo relato. Es iluminación.

                Grass nació en un país de antigua cultura y con grandes ambiciones políticas, que pagó muy caras en el siglo XX. Sobre su Alemania se ha escrito y dicho mucho durante décadas, pero pocas voces se han expresado con la elocuencia y la sinceridad de Herr Grass. Su Alemania es la de la angustia de las personas corrientes, atrapadas en una existencia enloquecida. Con su mirada crítica contempló el país que cayó en el infierno nazi y que se volvió a reunificar tras décadas de división. La Alemania actual no le mereció un juicio benévolo, pues siempre intentó mirar la realidad a la cara.

                        

                Galeano procedía de un pequeño país codiciado en otros tiempos por españoles y portugueses, por argentinos y brasileños, que no se resignó a depender de nadie y al que algunos auguraron un brillante futuro en el alba del siglo XX. Su Uruguay es lo que podía haber sido y no fue. Consciente que los uruguayos formaban parte de un conjunto más amplio, el iberoamericano, Galeano analizó las razones de su triste sino en comparación con la fulgurante ascensión de los Estados Unidos, ofreciendo más o menos veladamente algunas recomendaciones contra el neocolonialismo.

                        

                Los dos fueron dos grandes humanistas: Grass como moderno representante del idealismo germánico que trata de desenredar la realidad y Galeano como contemporáneo arbitrista que intenta enderezar la marcha de una sociedad. Ambos nos regalaron horas de sabiduría y entendimiento. A los dos siempre les daremos las gracias por todo.

                Víctor Manuel Galán Tendero.

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