EL CÁLIZ ENVENENADO DEL NACIONALISMO. Por Víctor Manuel Galán Tendero.

14.11.2023 08:41

               

                La irrupción del nacionalismo condicionó considerablemente la vida política europea del siglo XIX. Afectó no sólo a imperios como el austriaco o al turco, sino también a Estados como el Reino Unido. La cuestión irlandesa, lejos de aminorar, se recrudeció.

                El partido liberal, partidario a la par del liberalismo económico y del reformismo social, intentó encauzarla. Tras acabar con el poder de veto de la cámara de los lores, propuso a la de los comunes un proyecto de gobierno autónomo irlandés en 1912.

                Un conservador pasado a las filas liberales, Winston Churchill lo secundó. Quiso ganar a su opinión a los unionistas de la Irlanda del Norte o del Ulster, protestantes mayoritariamente contrarios a una Irlanda autónoma y católica. De esta manera pretendía preservar Churchill un mayor control. Sin embargo, sus planteamientos no agradaron ni a los liberales británicos ni a los nacionalistas irlandeses.

                La situación quedó en agua de borrajas y el estallido de la primera guerra mundial dio paso a una nueva situación. Durante el conflicto, la tensión en Irlanda subió de tono. Paralelamente, el liberal Lloyd George formó gobierno de coalición con los conservadores en 1916. Una parte de su partido no se encontró cómoda con tal acuerdo, lo que ahondó las diferencias en el seno del liberalismo.

                Finalizada la Gran Guerra, el problema de Irlanda se manifestó con toda su crudeza. Contrarios a los acuerdos con los nacionalistas irlandeses, los conservadores abandonaron la coalición de gobierno en 1922. El partido político que tanto había influido en la vida británica de 1860 a 1920 quedó desarbolado. Unos liberales cada vez más minoritarios asistieron al pase de su sector más derechista a los conservadores y a los laboristas de sus grupos más izquierdistas. Las divisiones eran profundas y se remontaban a antes de 1912, pero la cuestión nacionalista las agravó en medio de una situación internacional complicadísima.

                Para saber más.

                Paul Adelman, The decline of the Liberal Party 1910-1931, Londres, 2014.